Tuesta la rebanada de 100 g de pan de leche japonés en el horno hasta que esté dorada y crujiente.
Extiende uniformemente los 20 g de mantequilla sobre la superficie del pan caliente para que se funda ligeramente.
Coloca los 80 g de pasta de judías rojas sobre la capa de mantequilla, cubriendo la mitad o toda la rebanada.